Censura y Revolución Underground

BREVE REPASO A ESTA SUBCULTURA.

Definición de censura: Dictamen y juicio que se da sobre una obra. Reprobación de algo. Murmuración, crítica. Intervención de un censor de gobierno en las comunicaciones.

Básicamente el diccionario de la R.A.E. define a la perfección el significado de la palabra, para los que por suerte no hemos vivido bajo el Régimen, que no se trata de una dieta severa, si no a la época de dictadura en España, (no voy a entrar en un debate, este es un blog de mero entretenimiento, pero lo que está claro que todos sabemos lo que es una dictadura y lo que esta conlleva) y su posterior decaimiento y paso a la época de transición, algunos, nos hemos preguntado en ocasiones que criterios seguían dichos censores ya que en mas de un caso sus mentes “calenturientas” iban mas allá de lo que realmente tenían delante de sus ojos, ya fuera un libro, un rollo de película o un dibujo en concreto.

Para evitar que al ver esta parrafada de texto algunos caigan en un profundo sopor, voy a tratar de hacer las justas menciones y sucintos párrafos, pero nunca viene mal un poco de historia.

Quisiera centrarme en el final de esa época, comúnmente llamada “de Transición” que coincidió con el fenómeno “Underground” en los USA, pero antes un pequeño inciso que considero oportuno, aquí en España, antes de los 70 ya existía una industria dedicada al cómic, la cual trabajaba de una manera arcaica y vacía, prácticamente insustancial, esta nació y siguió en la posguerra pero como siempre totalmente vacua sin tratar temas de interés ni satírico, ni de contenido sexual, y mucho menos político, de hecho muchos editores exigieron un “código de censura” para saber a lo que atenerse y no ver truncadas sus ediciones, mas que nada evitar que todo su trabajo cayera en el juicio de estos censores o como digo yo la precuela de Manostijeras.

Fue a finales de los 70 cuando apareció el fenómeno underground y el cómic pasa a ser un producto más adulto conectando muy fácilmente con el público masculino al ser un coctel con una pizca de picaresca y marginalidad de hecho la ola  underground se desarrolla al margen de la actividad pública cultural de la época rompiendo los estereotipos de la sociedad por considerarse alternativos, paralelos o contrarios a la cultura oficial, a grosso modo podríamos decir que empezó con el movimiento hippy americano.

El final de la década de los setenta presenta un cambio en toda la sociedad americana, siempre se ha comentado que el cine ha ido de la mano del cómic en el sentido que las acciones que toma uno repercuten en el otro, como sucedió con el  estreno de Star Wars (1977) película de la cual ni siquiera sus productores esperaban cosechar gran éxito, no así en cambio G. Lucas que se quedó con los derechos de Merchandising, (un tío hábil), creando un fenómeno a nivel cultural  ya sea a nivel televisivo/cine que se sació de series, monstruos, extraterrestres y fantasía salpicando como no, al cómic y de la mano de Jim Warren que no quiere perder la oportunidad de subirse al carro de la nueva tendencia ayudado por un elenco de guionistas y dibujantes entre ellos Richard Corben.


Esta revolución underground en la que un grupo de jóvenes antisistema y experimentadores de todo tipo de expresión artística (e incluso psicotrópica) vieron la oportunidad de dar rienda suelta a sus creaciones, plasmándolas en papel con la ayuda de Warren Publishing que fue un sello editorial estadounidense que rompió moldes en su día al proponer la posibilidad de crear cómics de horror para lectores más adultos cuando la autocensura asumida por los editores de comic books impedía el desarrollo de las tramas argumentales propias del género. Con sus publicaciones, Creepy, Eerie, Vampirella, The Rook, The Goblin y otras, editadas en blanco y negro y a mayor tamaño que los comic books, Warren sorteó la dificultad de la censura y, para sorpresa de todos, cosechó gran éxito. Contribuyeron al mismo un puñado de guionistas de peso, muchos dibujantes extraordinarios, la incorporación de argumentos interesantes y atrevidos, algo de morbo por lo prohibido, unas gotas de sexo y el atractivo de un modelo de historieta distinto al de aventuras.


En España, el error fue caer en lo que conocemos como conductas machistas marcando estereotipos demasiado obvios y marginando la imagen de la mujer, todo ello debido a la época de la dictadura. Por suerte todo llega a su fin, incluido los dictadores, y es el momento de abrirse a nuevas tendencias ya sea en el ámbito musical (movida madrileña de los 80) cultural, etc… como en el del cómic que es lo que nos interesa,  abriendo puertas a este nuevo género favoreciendo la creación de revistas y magazines debido en gran parte por una demanda del público con ganas de rebeldía y de aceptación de diferentes formas de expresión.

De la mano de José Toutain que recopilaba en tomos parte del material que sus colaboradores realizaban directamente para el extranjero, rompiendo así buena parte de eso que hemos considerado exilio creativo. La colección Cuando el cómic es arte, libros de bella factura con una separata final en inglés, ofrecerá al lector español, sin censuras, el trabajo de Pepe González, Fernando Fernández, Esteban Maroto, José Ortiz o el grandísimo Víctor de la Fuente, mientras que otros libros ofrecerían la obra de Víctor Mora y Luis García o los cómics eróticos realizados para Europa de Pepe González.

Como dato muchas editoriales que empezaron en la época de transición ayudaron a crear el principio de la libertad de expresión, en todas sus variantes.
            
No cabe duda que lo de Toutain en aquella época fue de órdago ya que en su agencia Selecciones Ilustradas, tenía dos categorías básicas de dibujantes: los "primeras figuras" publicaban en Warren y "los segundones" en Skywald. O sea, que la casa nunca perdía... Un hombre con una gran visión y de lo cual estamos muy agradecidos.

Este fue el primer paso para establecer en España un pequeño imperio editorial que duraría hasta 1986, como dato curioso ya que Toutain era una persona inquieta consiguió que sus publicaciones en España fueran incluso mejor que las americanas, logrando incluso que muchas historias se imprimieran primero aquí y después en USA, Toutain editores crean varias colecciones como 1984, Zona 84, Creepy, Comix Internacional con su contrapartida nacional y competencia como fueron las revistas: Totem, Dossier Negro, Delta, Víbora, Cimoc…Todo ello no hizo mas que acrecentar y avivar el fuego de este género.


Pasaron los años y fue cuando a finales de los 80, principios de los 90, el cómic underground cae en declive, como sucedió en América, Jim Warren en bancarrota cierra sus colecciones, y aquí en España sucede lo mismo, Rufus, Dossier Negro, Delta, y Toutain, van cerrando paulatinamente sus puertas… Hasta Richard Corben se edita de nuevo sus cómics bajo el sello Fantagor como sucedió con su Odd and Ends.

El mercado americano queda claramente cerrado al círculo de Marvel, DC y alguna que otra editorial, es el momento de los superhéroes, aunque por suerte resurgen nuevos guionistas, Alan Moore, Neil Adams, Garth Ennis… que seguirán haciéndonos pasar buenos ratos con sus historias…  incluso a veces el cine hace resurgir series o buenos relatos que consiguen su reedición…



PD. Este texto es una recreación mía, a partir de una serie de escritos, ideas y pensamientos que están al alcance de cualquiera en Internet. Recomiendo que visiteis Tebeosfera, que tiene gran cantidad de artículos.

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